Ciento y volando: jornada de clausura del centenario del CEIP Gascón y Marín

En la tarde del 20 de noviembre de 2019, se celebró en el CEIP Gascón y Marín de Zaragoza la jornada de clausura de su centenario titulada “… Ciento y volando…”.

Participaron como ponentes invitados personas de tanto prestigio como D. Guillermo Fatás Cabeza, Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Zaragoza; D. Víctor M. Juan Borroy, Director del Museo Pedagógico de Aragón; y D. Álvaro Capablo Liesa. Secretario Académico de la Institución Fernando el Católico. El acto fue dirigido por Dña. Dora Blasco Ruiz, Directora del Colegio y moderado por D. Antón Castro, periodista y escritor.

Entre el numeroso público se encontraba profesorado, padres, exalumnos y amigos de la comunidad educativa del Centro que atendió con placer los discursos interesantes de los ponentes y la excelente labor del moderador planteando sugerencias y preguntas pertinentes. Se comenzó con una entrevista a Julio Gil que es el exalumno más antiguo, vivo, del colegio. Recordó anécdotas, antiguos maestros, vivencias… en un tono amable y sereno. Aprovechó la ocasión Alberto Pérez, un octagenario que se encontraba entre el público, para hablarnos también de su estancia, junto con sus hermanos, en el colegio hace unos setenta años.

De entre los ponentes, Álvaro Capablo nos enseñó unas fotografías del Centro, de los años 20 y 22 del siglo pasado, que por primera vez se mostraban en público y que se encuentran en el Archivo de la Diputación Provincial de Zaragoza. Nos insistió en que los edificios importan y que es una alegría que el nuestro haya sobrevivido cien años y continúe albergando a maestros y niños y niñas. El profesor Guillermo Fatás, delante de un cuadro de su abuelo, que fue el primer director del Gascón y Marín, nos habló del difícil contexto social y político de la época. Recordó que al mismo arquitecto Yarza, un año después de terminar la edificación del colegio, lo asesinaron en el actual Paseo de la Constitución. Para comprender la importancia del nacimiento del Centro es necesario recordar que eran años donde había explotación infantil, todavía no existía la jornada laboral de ocho horas y España se encontraba muy alterada. En este contexto el colegio es un reto para la ciudad. Se consigue que hijos e hijas, separados en el edificio en dos pasillos laterales, sean educados por maestros con alta capacitación. El catedrático universitario resumió brillantemente su intervención, como era de esperar, calificando al Centro como una Flor hermosa, mérito del Ayuntamiento de aquel entonces, cuyo hijo mayor fue el colegio Joaquín Costa, en homenaje al famoso regeneracionista aragonés, proyectado tres años después. El profesor Víctor Juan hizo un recorrido histórico sobre la educación en el siglo XX destacando los avances pedagógicos de principios de siglo: se empieza a pensar en el niño; se proyectan los principios de La escuela Nueva y las influencias de Montesori; se piensa en la construcción de nuevos espacios como el patio de recreo, el salón de actos que daban más posibilidades de trabajo a los maestros; surgen nuevas figuras como las del director. Novedades, modernizaciones, ilusiones, conocimiento que se terminó con el franquismo. Víctor Juan nos recordó que durante los años cuarenta, cincuenta, sesenta e incluso setenta la enseñanza se fundamentaba en los principios del nacional catolicismo y todas las propuestas de comienzo de siglo, que nos hicieron estar a la altura de Europa en materia de magisterio, se eliminaron. Desde el 1978 se está reconstruyendo el camino que se comenzó cien años antes y por eso el Director del Museo Pedagógico de Aragón celebraba la fiesta del centenario animando a que se multiplicara por mil porque es un Centro Escolar y es el resumen de miles de historias, de amistades, de saberes, de relaciones, de humanidad.

Así pues, una jornada muy emotiva que ha contribuido a volver a poner de manifiesto una vez más la importancia de este Centro público cuyo legado simbólico y material es enorme en un edificio histórico patrimonial único en  Zaragoza que necesita  de la inversión municipal a través de los presupuestos participativos aprobados pero sin ejecutar, sin excusas, para continuar trabajando en buenas condiciones  durante los próximos cien años en beneficio de los niños y niñas de la ciudad.

Guillermo Fatás, Victor Juan, Antón Castro y Álvaro Capablo
Alberto Pérez, ex-alumno
Julio Gil, ex-alumno con Antón Castro (moderador)
Asistentes: profesorado actual y ex profesores, familias y exalumnos